Paula apoyo el ramo de rosas que había juntado en el camino y lo puso sobre la cama. Pedro no entendía por qué no le respondía, ni por que parecía que no hubiese escuchado su pregunta, pero no paso mucho hasta que Paula reacciono, se dio la vuelta y lo abraso con fuerza mientras lloraba de emoción, de alegría, no le salían las palabras, solo lloraba y atinaba a abrasarlo más fuerte aun, parecía no querer soltarlo más, solo lloraba en su hombro mientras sonreía como nunca pensó hacerlo, quería saltar de alegría, era un momento perfecto, Peter soltó un par de lagrimas a pesar de no haber oído la respuesta aun de pau, creía que ese abraso lo decía todo, sin embargo después de unos minutos en la misma posición fue Paula quien rompió el abraso y limpio dulcemente las lagrimas de Peter, lo miro a los ojos y cuando estaban plenamente conectados con la mirada le dijo despacio
Paula- obvio que quiero casarme con vos amor! Sos lo mejor que me paso en la vida! No te das ni una idea lo feliz que me siento! Es el mejor momento de mi vida! Y no porque estemos en un lugar precioso o por que los anillos sean perfectos! Solo porque estoy con voz, Peter, es lo único que me importa en este momento! Sos único! Te amo! Te amo! Te amo! Y no importa las veces que te lo diga nunca alcanzaran para expresar cuanto te amo realmente! Gracias! Gracias por elegirme a mí! Gracias por estar cuando te necesito! Gracias por quererme! Por tenerme paciencia! Por aguantarte mis locuras! Mis llantos por cada estupidez! Mi inseguridad! Gracias por haberte cruzado en mi vida! Por hacer hasta lo imposible por conquistarme cada día aunque con tu primer hola me enamoraste completamente! Gracias mi amor! Te amo!- las lagrimas caían por su rostro mientras las palabras salían atolondradas de su boca
Pedro intento contestarle, intento expresarle en palabras lo que sentía por ella pero nada salió de su boca, no podía expresar palabra de la emoción a sí que opto por demostrarle lo que sentía y la beso como nunca la había besado, sus labios se movían con desesperación, necesitaba tenerla mas y mas cerca, sus manos acariciaban cada espacio posible, se enredaban en el pelo del otro, masajeaban su espalda, pasaban de su cuello a su pecho, parecía que nada les era suficiente. Pedro tiro delicadamente a pau sobre la cama y ambos rieron entre besos al notar los pétalos esparcirse sobre ellos, cuando se dieron cuenta estaban besándose entre rosas y pétalos, comenzaron a sacarse la ropa esta vez más despacio aunque su ansiedad demostraba que no era la velocidad a la que querían. El se encargo de la ropa de ella y ella de la de él, se la sacaban con delicadeza y entre besos, siempre demostrándose el amor que se tenían y cuanto se necesitaban uno al otro. No tardaron en quedar sin ropa alguna y de unirse de la forma que tanto necesitaban en ese momento, sin dejar de besarse en ningún momento se entregaban al otro de todas las maneras posibles, el alma ya la tenía entregada totalmente, uno era parte de otro y no podían vivir sin él, y no encontraban mejor manera de demostrárselo que entregarse físicamente también, se complementaban perfectamente, sus cuerpos parecían estar hechos para unirse. Sabían todo del otro, conocían lo que les gustaba y lo que no, las caricias que los encendían, los momentos en los que continuar y aquellos en los que parar, conocían perfectamente cómo hacer disfrutar al otro y hacían todo lo posible porque a si suceda.
Terminaron exhaustos, tendidos en la cama y abrasados, Pedro continuaba besando el cuello de pau mientras ella olía una de las rosas que él le había dejado sobre la cama, ella la removía en sus manos nerviosa hasta que Peter lo noto y la miro a los ojos para decirle
Pedro- que te pasa? Te arrepentiste?
Paula- jaja no! Para nada! pero no se es muy raro todo! Realmente no lo esperaba! Es el momento más importante de mi vida y fue… perfecto!
Pedro- jaja te gusto la sorpresa?
Paula- no me gusto… me encanto! Pero aun falta lo más importante…
Pedro la miro sorprendido por un momento por qué no sabía a qué se refería pero se le disiparon todas las dudas cuando pau tendió su mano izquierda sobre la mano de él.
Pedro- claramente olvide lo más importante!
Paula rio mientras veía a Peter estirar su brazo para alcanzar la caja roja de terciopelo que había quedado olvidada en la mesa de luz y sacaba delicadamente uno de los anillos.