Paula parpadeo un par de veces para acostumbrarse a la luz hasta que pudo ver todo lo que Pedro le había preparado, por dentro se sentía como una especie de cabaña, era muy linda y no se veía para nada vieja, tenía una gran chimenea en el centro, que estaba encendida, por lo que supuso que Pedro habría estado hace un rato en el lugar preparando todo, enfrente a pesar de haber sillones para sentarse, había una gran cobija con almohadones esparcidos alrededor y mas mantas que supuso eran para dormir ahí, pudo ver del otro lado una mesa de madera antigua muy rustica con velas rojas en el centro y pétalos por toda la mesa con los platos y cubiertos ya puestos en su lugar, parecía que estaba dentro de esas películas románticas que ella siempre veía. Pero lo que más la enamoro es que no había ni una luz encendida, todo estaba aluminado con velas de distintas formas, pero todas rojas, donde miraras había una vela, todas encendidas, por lo que se podía ver perfectamente todo y por último, y lo que más le llamo la atención fue un camino de pétalos de rosa que comenzaba en la entrada y terminaba en otra habitación que estaba cerrada, el camino era de pétalos pero cada 2 0 3 pasos había una rosa entera, ella estaba parada a centímetros de la primera, a si que se agacho y la agarro.
Paula- y esto?- le dijo sorprendida mientras olía la rosa
Peter- jaja si te referis a todo esto… es para vos! Va! para los dos! Para que disfrutemos una noche romántica juntos… y si te referis al camino de rosas… por qué no lo descubrimos juntos?
Paula miro el camino que terminaba en la puerta de una de las habitaciones y lo miro a Peter en señal de pregunta para ver si podía continuar, Pedro asintió y ambos comenzaron a caminar de la mano por el camino de pétalos, Paula iba recogiendo las rosas a medida que avanzaban.
Paula intentaba ir lo más rápido que podía, pero Pedro la paraba e intentaba desacelerarla para que disfrutaran mas el momento.
Cuando llegaron a la puerta de la habitación Paula lo miro inquisitivamente a Peter y este volvió a asentirle.
Paula abrió lentamente la puerta, prácticamente temblando, no sabía que esperar, a si que intentaba abrir lento sin dejar de mirar a Peter con cada movimiento que hacía. El le sonreia y la iba abrasando por la cintura, para darle valor.
Cuando finalmente entraron Paula, vio que el camino de pétalos continuaba hasta una cama matrimonial que estaba en el centro de la habitación, Peter soltó la mano de Paula y ella avanzo sola hasta la cama donde leyó la frase “ Te Amo” armada con pétalos y rosas sobre la cama, en el centro había un pequeña cajita roja de terciopelo, Paula prácticamente temblando la tomo y no pudo evitar comenzar a llorar, Pedro se acerco pero no le dijo nada ni la agarro.
Paula acaricio la caja aun sin poder abrirla de los nervios, aunque supiera perfectamente lo que había dentro. Pedro esperaba pacientemente mientras ella lloraba y acariciaba la pequeña caja como si fuera una piedra preciosa y no una simple caja de terciopelo.
Cuando finalmente se animo a abrirla vio los dos anillos de oro que siempre había soñado recibir, eran simplemente perfectos, luego de minutos de solo observarlos, escucho a Pedro susurrar a su oído
Pedro- Paula Chaves, le gustaría casarse conmigo?- le dijo lento y despacio al oído de pau
Ella sin responder aun, agarro uno de los anillos y lo acerco para leer adentro “Mi vida comienza contigo, Paula Chaves”
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