sábado, 22 de octubre de 2011

Capitulo 104

Cuando salieron del consultorio pedro la llevo a paula a su departamento, cuando llegaron estaciono el coche a lo que paula lo miro y le dijo
Paula-emm.. gracias por traerme, nos vemos…- pero cuando intento bajarse, pedro la agarro del brazo y la volvió
Pedro- ni pienses que te voy a dejar sola! No mentía cuando dije que me encargaría que hicieras reposo… me quedo con vos y no se discute!
Paula- a no! Pedro no! No quiero! Soy lo suficientemente adulta para cuidarme sola! No te necesito!
Pedro- no me importa! Dije que no se discute!
Paula- no me podes obligar a que te deje pasar…
Pedro- y vos no podes ser tan chiquilina de no dejarme que te CUIDE!
Paula se quedo unos momentos mirando afuera de la ventanilla hasta que se canso y enojada salió del coche y pego un portazo y se fue a la puerta del edificio. Cuando noto que nadie la seguía se dio la vuelta y se asomo por la ventana del auto
Paula-y? no pensas venir? O ya te arrepentiste?!
Pedro sonrio y rápidamente se bajo para entrar al departamento junto a ella.
Cuando entraron paula tiro su cartera en el sillón y se fue directo a la cocina, mientras pedro hiba tras ella. pau empezó a sacar ingredientes de la heladera, a lo que pedro se le acerco y le dijo
Pedro- que pensas que estas haciendo??
Paula que estaba muy enojada aun y a punto de explotar de furia se dio la vuelta para enfrentarlo a pedro
Paula- cocinando! Que voy a hacer? No dijo que haga eso el medico??
Pedro- el medico primero, dijo que hagas reposo, a si que anda a acostarte dale, que yo preparo la comida y te la llevo…
Paula- no estoy tan mal pedro!- le dijo mientras volvia a darse la vuelta para continuar cocinando- puedo cocinarme sola, ya te lo dije! No necesito tu ayuda, no se por que insististe tanto en quedarte…
El se le acerco quedando a solo centímetros de su espalda y lentamente la dio vuelta, haciendo que la boca de ambos quedaran a solo centímetros de rozarse
Pedro- yo también ya te lo dije…- le susurro- para cuidarte y por que te quiero- mientras paula nerviosa por la cercanía no podía pronunciar palabra, pedro comenzó a acariciarle el pelo y parecía a punto de acabar con la poco distancia que separaba sus labios pero pareció arrepentirse y termino por decirle- anda, dale, yo te cocino, vos descansa…
Ante la cercanía de Pedro y al ternura con que había pronunciado las palabras, Paula no tubo forma de seguir resistiéndose y se decidió por esta vez hacerle caso, a demás de que se sentía ya muy cansada.

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